Para mí ella es como... No puedo describirla de la misma manera cada vez que hablo de ella, pues siempre me encuentro con algo diferente y nuevo. Pero es hermosa, demasiado hermosa. Es inteligente, elegante, decidida, fuerte, cautivadora. Ella me intimida, me consume, me atrae demasiado. Es bella con ropa o sin ella. Sensual, adictiva, misteriosa. Es difícil conocerla, se guarda detalles que estando sola sufre o disfruta. Su mirada es increíble, sus ojos no son comunes, son preciosos, de noche, de día, en la luz o en la oscuridad, siguen siendo demasiado sublimes, y no es que posean de magia y brillen por si solos, sino también la forma en la que ella mira, ve y observa, la manera de percibir las cosas a su manera y nada más. Verla dormir es una gran bendición, despertar con ella es el mayor privilegio. Pero lo más grande del mundo es un regalo de vida, y es su amor, porque si logras hacer que te ame tanto como para dejarte ver sus miedos, y más aun, tanto como para dejarte ir por...