Paris, 13 de noviembre de 2015 (hoy Francia, ¿mañana quién?)
Es increíble como la ambición puede atentar contra la vida de mucha gente inocente. Nosotros, los seres humanos, nos hemos convertido en monstruos en evolución. La indignación que consume a algunos, alimenta de codicia a otros. Hay un balance fétido de maldad y compasión, y no se sabe que día caerá a uno u otro lado.
m.l

Comentarios
Publicar un comentario